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martes, 11 de junio de 2013

Simposio V: Rupatadina, una molécula conocida con nuevas indicaciones

SIMPOSIO PATROCINADO POR EL LABORATORIO URIACH, CON LA PARTICIPACIÓN DE FERRER Y PFIZER

Dra. Paloma Ibáñez Sendín. Servicio de Alergia. Hospital Niño Jesús. Madrid

En su amena presentación, la Dra. Ibáñez repasó el concepto de la rinitis alérgica, su fisiopatología, su sintomatología y su clasificación. A este respecto, destacó los datos de un estudio español multicéntrico en población pediátrica con rinitis alérgica que demuestran que el 60 % de los niños con rinitis tienen formas intermitentes si bien, en una amplia mayoría se clasifican en el grado de moderada/grave. 

Comentó asimismo los datos de prevalencia, resaltando el dato de ser el principal motivo de consulta de los pacientes pediátricos a las consultas de alergia, según el estudio epidemiológico Alergológica 2005. Además, comentó la necesidad de no banalizar la enfermedad debido a la enorme repercusión que puede llegar a tener en la calidad de vida de los niños, los elevados costes que origina y su frecuente asociación con otras comorbilidades, en especial la hiperreactividad bronquial y el asma, siendo la rinitis alérgica un claro e importante factor de riesgo para el desarrollo de asma.

Finalmente, realizó un repaso detallado de las diversas opciones de tratamiento, desde la evitación alergénica, los tratamientos farmacológicos, donde los antihistamínicos se situarían a la cabeza en la población infantil, y las posibilidad de emplear inmunoterapia, cuando esté indicada, como un tratamiento modulador del curso de la enfermedad.


Rupatadina: desarrollo de una nueva posibilidad terapéutica en la infancia.
Dr. Antonio Nieto García. Unidad de Neumología y Alergia Infantil. Hospital la Fé. Valencia

En su extensa y educativa ponencia, el Dr. Nieto hizo un breve repaso de las vías fisiopatológicas e inflamatorias implicadas en la respuesta alérgica nasal así como de los datos que respaldan la importancia de la rinitis alérgica en los niños.

A continuación, se detuvo en revisar el mecanismo de acción de los antihistamínicos, comentando los aspectos farmacocinéticos y farmacodinámicos, así como los principales efectos secundarios de los antihistamínicos de primera generación, en opisición a los de segunda generación con un perfil de seguridad de estos últimos por lo general superior.

Presentó los datos farmacológicos de Rupatadina, una molécula con propiedades no solamente antihistamínicas sino también antiinflamatorias, al haberse demostrado su capacidad de inhibir el efecto del factor activador de plaquetas (PAF), la desgranulación de los mastocitos, la quimiotaxis de neutrófilos y eosinófilos, la producción de citocinas, la expresión de moléculas de adhesión y de los factores de trascripción.

Expuso a continuación los estudios comparativos en lo relativo a eficacia y seguridad con otros antihistamínicos de segunda generación habitualmente usados en pediatría, demostrándose su no inferioridad y, en muchos casos, su superioridad.

También mostró los resultados de los estudios preclínicos que han permitido la aprobación por parte de las agencias reguladoras de este fármaco en la población infantil a partir de los 6 años de edad, con unos datos notables de eficacia y de seguridad.

Simposio VI: Seguridad del paciente

SIMPOSIO PATROCINADO POR EL LABORATORIO FAES

Bilastina y seguridad vial.
Dra. Esther Redondo Margüello. Coordinadora del grupo de trabajo de Actividades Preventivas de SEMERGEN. Centro de Salud Internacional. Madrid

En la última ponencia de la jornada, la Dra. Redondo expuso brillantemente interesantes datos relativos al uso de fármacos y seguridad vial. En su introducción, expuso los factores modificables y no modificables que influyen en la seguridad vial, destacando cómo los fármacos entrarían en este segundo grupo. Con respecto a los no modificables, la propia enfermedad es un factor a considerar y, en el caso concreto de las alergias, éstas influyen de dos maneras: 1) por la propia enfermedad, que puede inducir cierto grado de somnolencia y 2) por el uso de fármacos que pueden alterar las capacidades del individuo para conducir. 

Se detuvo un rato en explicar cómo los medicamentos usados para las alergias, y en especial los antihistamínicos, pueden alterar la capacidad de conducción y en la clasificación de los fármacos en función del grado de afectación de esta capacidad, clasificándose la Bilastina en un grado I (se presumen como seguros, induciendo un efecto menor a tener un grado de alcoholemia de 0,2 g/l). Destacó, asimismo, la importancia del etiquetado y de informar al paciente de los posibles riesgos cuando se prescribe un antihistamínico de las clases II y III. 

A continuación expuso los mecanismos de acción de los diversos antihistamínicos y del porqué de la diferencia de efecto sobre el SNC de unos y otros en función de su estructura química y del efecto sobre los distintos receptores de la histamina, y de las bondades de Bilastina. A este respecto mostró los datos del escaso o nulo efecto de este nuevo fármaco sobre el rendimiento psicomotor, sobre la capacidad de conducción y su nula interacción con otros fármacos con un efecto potencial depresor del SNC como son las benzodiacepinas. 

Finalizó su exposición con una serie de recomendaciones para el uso seguro de fármacos, en general, y de los antihistamínicos en particular, tanto para el paciente como para el profesional sanitario.